Rizando el rizo: creatividad y soltería se casan en un producto gastronómico

¿Y cómo hacer un producto creativo aún más atractivo? Pues me parece una buena idea la que han tenido en la Fundación Dionisio Duque de Segovia.

Esta institución la formaron los herederos de Dionisio Duque, Maestro Asador de Segovia, en 2005. El hostelero fue dueño del primer mesón en la ciudad, que se inauguró en 1895, el Casa Duque. Este restaurante, cuya especialidad es el asado (de cochinillo y de cordero), ha ido traspasando sus recetas y saber hacer de padres a hijos hasta la actualidad.

El negocio fue diversificando su oferta, combinando recetas tradicionales con otras más nuevas, pero siempre con productos de la tierra. También se adquirieron nuevos lugares para prestar sus servicios. Éstos, no fueron locales cualquiera, sino edificios históricos de la ciudad castellana, el Palacio de la Floresta, la Casa Curato de Santa Columba y la Neira. Asimismo, en 1962, se compró una finca, cuya finalidad primera sería la crianza y  el cultivo de los productos a cocinar, pero que hoy en día funciona como la casa rural La Finca del Duque.

La Fundación viene desarrollando actividades divididas en cuatro líneas de actuación: colaborar con la tradición y la cultura segoviana, impulsar la labor social, la investigación culinaria y la mejora de la calidad.

Esas líneas están muy relacionadas con el sector turístico. De hecho, una de las actividades programadas para mayo de 2012, es la organización de la mesa redonda: “Economía y Turismo. Una visión actual”. Y otra de las que se viene realizando desde 2006 son los premios Fundación Dionisio que reconocen el trabajo en gastronomía e innovación turística a personas e instituciones.

Pero lo que me ha llamado la atención de la propuesta de esta Fundación es el “Curso de Cocina para Singles”, que tendrá lugar en abril y cuyo objetivo es acercar la cocina tradicional a aquellos que parecen acercarse menos a los fogones. La razón por la que esta idea me parece que da en la diana es que ha desarrollado un producto creativo en el segmento más sensible a la creatividad de cualquier tipo. El single es una persona que quiere participar, quiere formar parte de algo y se identifica con algunas actividades concretas. Y, como vive para sí mismo, se puede permitir ciertos lujos. Para más inri, con este producto, le ofrecen lo que echa más de menos en su vida de soltero independiente, la cocina de mamá, y le enseñan a prepararla en formato individual. Todo esto haciendo una apuesta por los sabores e ingredientes propios y en una localidad declarada Patrimonio de la Humanidad. Productos como éste son, en mi opinión, muy difíciles de mejorar.

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Ya que la unión hace la fuerza… Red Internacional para la Promoción del Turismo Creativo

Últimamente el asociacionismo se ha convertido en una práctica muy, pero que muy común, en diferentes iniciativas turísticas. La razón no es otra que, con el carácter transversal del turismo, esta unión no es sólo beneficiosa para todas las partes, sino que es, incluso necesaria.

Pues en esto, siempre hay quien toma la delantera, y en el caso del turismo creativo fueron tres los, digamos, visionarios: Barcelona, Roma y Paris, a través de sus respectivos organismos FUSIC, ADC, EP y el OSSERVATORIO. Juntos formaron la Red Internacional para la Promoción del Turismo Creativo, con el apoyo de algunas organizaciones, como la UNESCO, y del Programa Cultura de la UE 2007-2013.

¿Y cuál es el objetivo de esta red? En primer lugar es un foro de expertos, entre los que se encuentra Greg Richards, donde los miembros pueden poner en común algunas experiencias y su principal objetivo es ofrecer apoyo a las instituciones, destinos y operadores que quieran emprender proyectos de Turismo Creativo, por considerarlo inclusivo, participativo, sostenible y que cuida de las culturas autóctonas.

En 2010 organizaron la I Conferencia de Turismo Creativo en Barcelona, en la que hubo proyectos, en mi opinión, muy frescos, y de los que iremos hablando. Aunque sí que me gustaría adelantar, que lo único que comparten es esa participación del turista…

Poco a poco la oferta de experiencias turísticas creativas va ampliándose, los destinos se adaptan a la tendencia, que si bien hoy, es minoritaria, en Barcelona en 2011, 15.000 turistas fueron exclusivamente, creativos.

La puerta de la imaginación, la originalidad y la creatividad está abierta para que el turismo no sea una experiencia estandarizada y ser “turísticamente” más innovadores y competitivos…